jueves 2 de julio de 2009

Ida, vuelta a los inicios


Verla ahí, casi entera, como si hubiera muerto hace algunas semanas. No; hace cuarenta y siete millones de años que se ahogó en un joven lago en lo que hoy llamamos Europa. La encontraron hace décadas, la creyeron un viejo lémur. Ahora, resulta que es ancestro de todos nosotros.
Verla ahi y caer a los abismos del pasado, ver sus huellas en el ahora; verla y remontarse hasta la noche de los tiempos, cuando la vida apenas comenzaba esa desviación que la llevaría hacia la conciencia, hacia nosotros.
En ella abrimos los ojos, quizá por vez primera.
La niña, así la llama el antropólogo, con cariño, la niña, la joven prehumana.
Verla ahí y pensar en lo dicho por Carlos Fuentes al comienzo de Terra Nostra, comienzo que nos hace sentir el vértigo del tiempo, pensar en lo mágico y terrible, lo espantoso, lo increíble de la evolución:

"Increíble el primer animal que soñó con otro animal."

Con los años, millones de ellos, el mundo alumbraría a Lucy, nuestra famosa abuela, la bípeda, la del cielo con diamantes:

"Monstruoso el primer vertebrado que logró incorporarse sobre dos pies y así esparció el terror entre las bestias normales que aún se arrastraban, con alegre y natural cercanía, por el fango creador."

Luego vendría toda la Historia, vendrían mis padres, vendría yo, que no deseo extender más la sombra de mi especie por el tiempo. Verla ahí y sentir el horror de lo inevitable, del camino que me ha traído hasta aquí, hasta la pantalla del monitor donde veo a ése cadáver del que desciendo, con el cual desciendo a mis orígenes, a la gestación de esta voz que dentro de mí se interroga por el sentido de las cosas, por la razón por la cual aquella bestezuela abrió los ojos y miró su reflejo en las aguas.

¿Qué viste, Ida, niña nuestra, en esas aguas antes de morir?
Yo te miro y siento miedo y nostalgia y alegría y unas inmensas ganas de llorar.

De llorar.

domingo 28 de junio de 2009

Esferas, zapatos, micheladas en el centro


Andrea siempre me pregunta por sus pechos. Desde que la conozco ese ha sido el tema de conversación más recurrente entre nosotros, cualquier cosa le sirve de pretexto para desembocar en su obsesión; basta con que aparezca en su campo visual cualquier objeto esférico de medianas proporciones para que empiece ese interrogatorio tantas veces repetido porque al verdugo no le satisfacen las respuestas que da su víctima, yo, que me esfuerzo por no mirarlos, por hacer como si no estuvieran ahí, a veinte centímetros de su esternón, apuntándome con su pezón acusador.
__—¿No crees que son muy grandes?
__No, le respondo, están bien, son perfectos, de buen tamaño y me callo lo demás; que mis manos también son grandes, tan grandes que puedo sostener un balón de fútbol con facilidad, que en la escuela me decían El manotas y que mis pies también son enormes, aunque esto no tenga nada que ver. O quizá sí.
__—¿Ella también calza grande y le es difícil encontrar zapatos de su medida. A veces recorremos las zapaterías del centro buscando un par, pero siempre ha de fijarse en aquellos hechos para geishas. Eso la deprime mucho y llora sobre mi hombro, su cuerpo perpendicular al mío.
__—¿Por eso somos amigos, porque no miro sus pechos y puede hablarme de ellos, preguntarme si son enormes con la total certeza que contestaré que no sin despegar mis ojos de su cara, mis ojos de sus ojos, que no recuerdo si son cafés o negros, o quizá grises.
__—¿Hablamos de cualquier cosa, jugamos a ponernos apodos, cosa fácil para ella porque soy un arsenal de defectos que le acompaña a todas partes, de preferencia delante de ella y cerca, muy cerca, pero no lo suficiente para sentir algo en mis omoplatos. Soy el holgazán, el joronche, el miope, el casi sordo y el despistado, casi siempre el despistado que se anda tropezando con todo, chocando con todo. Soy eso, una de esas cosas andando delante de ella con las manos inútilmente a la espalda. Yo tengo que buscarle defectos, defectos que no tiene o que no alcanzo a ver, inventar cualquier cosa porque si me quedo callado ella cree que se debe a que estoy pensando en el único defecto que la tiene acomplejada porque es endiabladamente visible aunque no sea palpable, no para mí. Le digo piernas charritas, piernas chuecas, piernas de pollo, nariz de moño o cualquier otra tontería que se me ocurre al instante en que ella deja de describirme y pregunta “yo que soy”, “yo que tengo”.
__—¿— Tú eres niño que no trabaja, así, como nombre apache, hao “niño que no trabaja”.
__—¿Así me dijo un día que pasó a buscarme a la casa, donde se suponía que debería estar yo escribiendo esa novela que tantas veces le he platicado pero de la que no llevo ni una sola página. Me encontró jugando baloncesto con los amigos del barrio, cuyos ojos se volvieron moscas gravitando en torno a ese par de frutas a punto de salirse de la bolsa del mandado, a punto de saltar al vacío y rebotar una, dos, tres veces, cada vez más alto con cada bote hasta entrar a la canasta y quebrar el tablero como en los juegos de la televisión, aunque en la cancha de nuestro barrio es de metal.
__—¿— ¿Y yo que soy, eh? ¿Cuál es mi nombre apache?
__—¿Preguntó más tarde, sin venir a cuento, más de tres horas después de sacarme de la cancha y llevarme al centro de la ciudad porque necesitaba zapatos nuevos. Tomábamos una michelada en un bar cercano a la zona zapatera, tan quitados de la pena, hablando sobre el calor y lo difícil que es para una mujer con pies grandes encontrar zapatos de su medida. Entonces me suelta esa pregunta justo cuando yo, con la copa en mi mano derecha y el popote en los labios, sorbía con placer aquel líquido amargo y delicioso; me preguntó y yo me atraganté y entre que tosía y tomaba y tratada de pensar, dije o dos o tres veces, “niña qué...”, “niña qué...” sin que se me ocurriera nada para completar la frase antes de que transcurriera el período ventana en el que aún podía evitar la catástrofe.
__—¿— Dilo ya, seguro que lo estás pensando, dilo, “niña de las montañas”, como Heidi.
__—¿Dijo esto, se levantó y se fue sin que pudiera ir tras ella. Los empleados del bar miraban hacia mi mesa, me miraban a mí y no podía levantarme para seguirla; sucede que el bulto en el bolsillo de mi pantalón no era sino un ato de papeles, de esos en los que apunto las cosas que se me ocurren y nunca paso a un cuaderno o a la computadora y ahí los traigo, como un intento de paliar mi mala memoria aunque de poco sirve porque la pereza me impide trabajarlos. No traía, pues, un solo peso en la bolsa y los empleados me miraban casi con odio, como si creyeran que yo era el beneficiario de tanto desarrollo y no, como lo era, su víctima, su esclavo que con el sombrero en las manos no se atreve a mirar a su amo a los ojos, aunque en mi caso sólo debía mirar allí, a los ojos de Andrea, que no recuerdo si son grandes o pequeños, o rasgados, o si uno es más pequeño que el otro.
__—¿Ellos me miraban con ojos de cuchillo y me temía que de hacer el ademán de levantarme y salir tras Andrea encontrarían el motivo que les hacía falta para madrearme, diciéndole a los curiosos que se acercarían a ver cuántos dientes dejaba embarrados en el pavimento y a los policías que vendrían a meter paz a garrotazos que me madreaban por tratar de escaparme sin pagar la cuenta, aunque tanto ellos como yo supiéramos que en realidad me madreaban por mamón, aunque fuera del popote de la michelada nada de nada, pero esto sólo lo sabía yo y no ellos.
__—¿No me quedaba otra cosa que esperar. Allí me tienen, dos horas, tres horas, tres y media y yo dándole sorbitos a la michelada cada vez más tibia y haciendo durar lo inimaginable el plato de la botana que nos habían regalado junto con las bebidas.
__—¿Me estaba resignando a tener que salir corriendo como si me persiguiera un tipo con una sierra eléctrica, desde el centro hasta mi casa, sin voltear nunca hacia atrás para no volverme de piedra cuando apareció, por fin apareció, como un ángel blanco de cabellos rojos, una aparición celestial sonriente, feliz, con una caja de zapatos dentro de una enorme bolsa blanca. Entró y yo quise arrojarme en su seno y llorar, no sé si mi alegría de verla regresar o mi desgracia copa D, pero quería hacerlo, llorar y llorar hasta vaciarme, hasta quedarme seco, pero los empleados seguían aguijoneándome con sus muecas de envidia, por lo que preferí largarme de ahí lo antes posible, escapar de esos ojos tras de los que sin duda era más infinitamente feliz que dentro de los míos.
__—¿De camino a casa tuve que disculparme por esa grosería que no había dicho y que Andrea no había olvidado a pesar de sus zapatos y sus ganas de enseñármelos. Varias veces repetí lo siento al tiempo que trataba de explicarle que yo no había dicho nada sobre los Alpes, que había dicho “niña que”, “no niña de” pero que de todos modos lo sentía y mucho.
__—¿— ¿Cuál es entonces mi nombre apache?
__—¿“Niña que tarda en encontrar zapatos” o una babosada así. Al despedirnos en la esquina de su casa dijo “Pero lo pensaste, eres un grosero”. y se fue, andando con dificultad en los tacones como agujas de sus zapatos nuevos, que ya llevaba puestos; se fue sin saber que yo pensaba en realidad que si ella supiera lo que yo pensaba, hace tiempo que tendría cuernos, uno o dos, unicornio o toro, no sé, uno o dos cuernos del veintisiete y medio.

sábado 20 de junio de 2009

Diálogo

...
—Adán, cansado, harto, hastiado de su vida sedentaria, de tener todo a la mano y no necesitar hacer ningún esfuerzo para alimentarse y mucho menos para vestirse porque el Jardín del Edén era un paraíso nudista, decide rebelarse contra Dios, contra el padre bueno y amoroso que nos entrega todo a cambio de cortarnos los cojones, de mantenernos al margen de todo lo que ocurre fuera del palacio. Dios no aguanta eso y castiga al hombre expulsándolo del paraíso, abandonándolo a su suerte en la Tierra, pero colocándole una señal en la frente que le otorga primacía sobre toda las criaturas que se le habían rebelado antes y había confinado a este terruño. Así, Adán no sólo es Adán, sino también Caín y el mismísimo Lucifer.
__—¿Y Eva? ¿Qué pasó con ella? ¿Y la manzana?
__—Patrañas de las organizaciones feministas para hacernos creer que la mujer fue la mera chingona, la que se rebeló a Dios, llevándose al hombre entre las patas.
__—¿Sabes qué? Me aburre tu argumentación de mierda. En primer lugar está comprobado que no hubo Eva, no hubo Adán, no hubo Jardín del Edén y muy posiblemente no hubo Dios.
__—Pero habrá. La evolución tiende a la perfección, y Dios es el ser perfecto. Algún día, dentro de millones de años, de aquella bacteria que fue también alga, trilobite, cucaracha, helecho y musgo, anfibio, dinosaurio, mamífero, ave y megaterio, antropoide y australophitecus, homo erectus, homo habilis, neandertal, homo sapiens y homo sapiens sapiens, nacerá Dios, quien querrá ser Dios de algo, y creara un nuevo universo con una vía láctea con un sistema solar con un planeta Tierra con un océano y una pequeña bacteria que iniciara todo de nuevo.
__—Tu única virtud es que haces ver elegante tu estupidez.
__—Como todos los teólogos, mi reina, y los filósofos e intelectuales en general. Recuerda a Sócrates: “Sólo sé que no sé nada”.

Agónica

Mujer:

Oír pasar toda la noche
__________________las ambulancias
no saber si en ellas te vas
__________________Mujer
te corres al otro lado
(dicen que Tánatos es el mejor amante
____________________y que es hermafrodita)
Eyaculándote a ti misma
__________________________________________te vas
__________________Mujer
te vienes
_______oh, le grand orgasme

sábado 13 de junio de 2009

Soy

una voz que clama al cielo perdida en la materia
una voz que en el desierto de la carne
_______________su incesante monólogo de horrores dicta
una bestia herida por la conciencia
_______________partida en dos por la palabra MUERTE
un mono triste con ansias de infinito que se mira

________________________en las aguas _________________

______________________________________de la irresolución

el reflejo
______el eco del horrísono jadeo
de eva y adán entrelazados como sierpes
como perros callejeros unidos por los sexos
en el bosquecillo donde el buen Dios jugaba
______________________________a SER Dios
lodo arcilla y llamas sal y noche
piedra alzada al aire en trayectoria de parábola
que NUNCA ha de regresar
______________________a la frescura

Soy
y tal palabra me horroriza
Soy
una cosa indescrifrable y espantosa
un vacío que no puede ser colmado
una lllllaaaaaarrrrrgggggaaaaaa pregunta sin respuesta

domingo 7 de junio de 2009

Tenebrae

I

Y qué si tu mierda es un tesoro que la tierra aquilata
que la tierra devora para hacer nacer de ella
el florilegio de criaturas que te ofrece en ramo
......................................................de putrefacción
Ramillete de cadáveres que a diario siega la noche
que a diario ciega a los seres
.........................................los des-ser-eda
.........................................los deshereda de tu estercolero
donde se revuelca la creación en llamas

II

Por qué esta nece(si)dad de abrir los ojos
de abrir el mundo a la mórbida luz de la conciencia
que todo lo baña de ti
.....................................lo tergiversa
que todo lo embarra de ti
.............................................lo degenera
por que esta nece(si)dad de hallarte afuera
cuando adentro
..............................................NO
...................................................................(¿)estás(?)
¡Qué vas a estar!
Si en el centro del pecho no hay más que un árbol azul sin pájaros de oro
y un rojo escarabajo enorme espeluznante
devoraexcretadevoraexcretadevoraexcreta
................................el aire inerme que cae a nuestros pozos

III

Y qué si estas manos vacías de ti te tientan
.....................................................otra vez
clamor de tentación el mar te llama
el mar que está en mis manos
............................................llenas de mí
del mar del que salí arrastrando mis manos
llenas de fango primigenio
de muerte
de ti
tentado por los límites ausentes

IV

La Tierra es un desierto circular
y vas a huir de mí hacia mí
....................................porque (¿)estás(?) en todas partes
Tendrás entonces que mirar hacia mis/tus ojos
.....................................................verte
y huir de ti hacia ti
huyendo del horror que te provocas

V

Tú puedes hacerlo
..........................Tú lo puedes todo
Mata Te
Mata Me
Mata Nos
Acaba ya con esta mascarada
Quita Te
Quita Me
Quita Nos el antifaz
descubre la
..................NADA

de que estamos hechos
de que fuimos echos de ti
hace siete días
...

sábado 6 de junio de 2009

Nocturna

Mujer:

Este noche sería perfecta para amarte
para subir en ti como al cadalso,
para entrar en ti como en la nada.

Ay, si tú supieras
cómo buscan mis manos a tus manos,
cómo sufren mis labios por tu cuello,
cómo ansían mis piernas enroscarse con las tuyas
como cobras apareándose,
...............................Mujer
como víboras en celo.

Oh, sí, tenderte en esta alfombra
y volar, allá lejos, donde la noche engendra auroras,
subir, bajar, subir, bajar,
tocando la luna allá arriba
tocando su reflejo abajo.

Sí, este momento sería perfecto para recorrerte entera
como una pequeña muerte
de los pies hacia arriba, hasta tu boca
mientras me hablas de inmortalidad
.........................................Mujer
y me dices dos o tres obscenidades.

Ay, mujer, si tú vinieras esta noche
hacer el amor no sería un eufemismo.